La Nenuca en Perú Gourmet!

DSC00436Hasta que por fin atinamos a ir a Perú Gourmet, una instancia que solo puedo calificar como ‘el festival de las cositas ricas‘. Porque pucha que comimos bien con mi Nenuco.

Fuimos el sábado tempranito, con las expectativas bastante bajas, debido a comentarios leídos el día anterior, que decían que era bastante malito, fome, que los platos eran TODOS sobre 6 lucas…ufa. Bajamos las expectativas, y llenamos más la billetera, subiendo el presupuesto original. Porsiaca.

Así es como se va a un festival. Con el ánimo de gastar constantemente. Aunque sea en cantidades pequeñas; pero debes saber que estarás siempre comprando algo, porque si no, pucha que es aburrido. Es como ir a la plaza a ver cómo los demás toman helado. Hay que llevar aunque sea pa’l Chocolito.

Anyway.DSC00432
Llegamos tempranísimo, poquito después de la hora oficial de apertura, porque nos tincó que más tarde se llenaría. Cuando llegamos, entramos de inmediato (con nuestras entradas impresas compradas por internecs), las mesas casi desocupadas, algunos puestos listos, pero la amplia mayoría recién cocinando y armándose. E hicimos bien. Tuvimos así tiempo de recorrer todas las opciones, hacer preguntas a los locatarios sin molestar, y conseguir mesa para regodearse. Dicho y hecho, apenas un par de horas después ya estaba repleto y conseguir asiento era tanto más difícil. Aunque el acceso controlado consiguió sí que no estuviera imposiblemente lleno, como el festival de foodtrucks.

DSC00434Lo rico, como comentaba, fue poder conversar con la gente y preguntar cosas. Por ejemplo, desde hace demasiado demasiado tiempo que queríamos saber qué era la Caja China, siempre presente en eventos relacionados con Perú. En esta ocasión, se
encontraba la Caja China de la Tía María, y nos explicaron que consiste en una caja metálica para parrillar cerdo, donde la carne se coloca al interior de la caja, y el carbón va en la tapa, traspasando su calor hacia abajo, en vez de hacia arriba, como en la parrilla tradicional. El cerdo no se
condimenta ni adoba, se trabaja al natural, y con la caja china queda crocante por afuera y blando y jugoso por adentro, cosa que comprobamos en una pequeña degustación. Lamentablemente, el plato costaba $7.000, lo cual sí admito me pareció un poquito caro por la porción (además que evito el cerdo lo más posible), pero al menos probamos y salimos de dudas. Que es a lo que vinimos.DSC00446

Nos encontramos también con el stand de Inka Foods, que acercó abarrotes e ingredientes peruanos a los comensales asistentes a este evento, sobre todo con una selección de ajíes, limones y papas. Yo como suelo ir a la Vega los sábados, ya me he familiarizado con puestitos donde encontrar de lo bueno 😉 Pero me parece positivo ponerlos en estas situaciones donde cualquiera pueda preguntar, oler, tocar, comprar a destajo si quiere.

DSC00454Nos acompañó también Senz, local de comida nikkei que pueden pillar en el Costanera Center, de todos modos, por lo que pasamos en esta ocasión, cosa de dar la oportunidad a otros platillos.

También muchos puestos de la comida más típica a las que la gastronomía peruana nos tiene acostumbrados, y mucha mucha comida marina. El nombre de este local en particular nos llamó mucho la atención:

¿Leen todos lo que yo leo, o yo tengo 12 años en mi mente?

¿Leen todos lo que yo leo, o yo tengo 12 años en mi mente?

DSC00457Inevitable también la presencia de los chicos de El Volcán (gracias a los cuales se pudieron realizar las clases y demostraciones de cocina en vivo) y los de CAV (Club de Amantes del Vino), con su revista.

Hubo muchísimos puestos de jugos naturales (en base agua o leche), granizados, y por supuesto de bar (lástima que no soy fan del alcohol, o hubiera hecho chalupa el presupuesto del día); pero el calor sí ameritó brebajes refrescantes varios. Nuestro primer y tímido consumo fue un jugo natural de naranja DSC00487frutilla (cada Nenuco eligió una fruta) en La Tiendita de Jugos, puesto del cual fuimos asiduos clientes all day long. $1500 el primoroso vaso que pedimos con poca azúcar (pero se podía pedir más), delicioso, el dulzor justito para quitar la sed en vez de darla. Y nos dio para ambos perfectamente.

Para lanzarnos con la comida, partimos con el puesto que más nos llamó la atención: El Callejero. Se trataba de una propuesta que traía los sabores de las carretillas, o puestitos ambulantes, con comida fácil de consumir y deliciosa. Acá en Chile, como conversé con el locatario, los puestos son pura fritanga, sopaipillas, cosas así (salvo el carro de burritos que reseñé la otra vez, y DSC00496el ocasional food truck). pero en Perú se puede comer bien y rico en las esquinas. Tenían anticuchitos de corazón de vacuno (blegh), de pollito, hechos todos en adobo peruano por 48 horas, además de 7 tipos de salsa, y salchipapas con 4 tipos de embutido.

Compramos el de pollo, por $4.000 el plato con 2 buenos anticuchitos, además de papas doradas, dos salsas (rocoto y ají amarillo -ésta última, no picante) y salsa a elección. Me fui por la de mayonesa lomo saltado, que es mayo mezclada con los jugos del lomo saltado. Baba. Mi mayor acierto desde que predije el mundial de Francia.

Nuestro siguiente impulso aventurero fue en The Luigy (guárdense los chistes de DSC00498Mario Bros. porfa), porque mi Nenuco jamás ha probado el ají de gallina, y tenían unas enormes empanadas que dejarían a Pomaire chiquito, rellenos de esta maravilla gallinácea, por $2.500. Grandecita, ideal para compratir. Con masa bien crocante, aceituna y huevo duro como las de pino. Sin embargo, no impresionó a Nenuco, quien quedó con la sensación de no haber probado el verdadero ají de gallina aún. Someday.

Ahí es cuando volví a la Tiendita y me llevé un pequeño granizado de mango por $1.000. Rico, refrescante, y para nada de gusto tóxico como se espera en estas máquinas (más rato me estaría comprando uno grande de 2.000. Hacía calorcito)

Mi Nenuco, cuando le dije

Mi Nenuco, cuando le dije “pa’l blog”

DSC00501Como seguíamos en ánimo exploratorio, en una gastronomía que, admitimos, no es nuestro fuerte, pues no salimos de los ‘platos de siempre’, nos tiramos por una causa. La causa es como un rollo enorme de papa molida, con el sabor del tradicional ají amarillo, y diversos rellenos. En Puerto Chalaco tenían una deliciosa causa de papa amarilla rellena de pollo y palta a $3.500. Exploratorio, pero amigable al paladar. Qué mejor.

En 5to Muelle nos tiramos por el plato fuerte: un clásico y nunca bien ponderado ni olvidado lomo saltado, el plato lejos más popular. Por $6.500 te llenaban la bandeja de este manjar, con generosa porción de carne, arroz y papas fritas. Y tras probarlo, compruebo que no existe -hasta DSC00508ahora- un mal lomo saltado.

Ya más lleno el evento, miramos a la distancia y ¿que no es el afamado chef televisivo Ciro Watanabe? Ciro iba a ser el plato principal del día (badump-tss), pues iba a cocinar en vivo en el escenario principal. Además de sus apariciones televisivas, es chef del Osaka en el Hotel W, restaurant número 25 en latinoamérica, 4to mejor en Chile (habrá que probarlo!)

DSC00510Así y todo, jamás demostró apuro ni soberbia alguna, y debo decir que de los personajillos faranduleros que conozco, es de lo más amable y bueni ondi que existe. Nunca una mala cara, disposición total a sus seguidores y gente que le conversaba o se tomaba fotos con él. Mi cuñado es fan de su estilo fusión peruano-japonesa, y nos mandó el libro recién publicado por Ciro para sacarle una dedicatoria. Con eterna sonrisa, dedicó el libro y se tomó un par de fotos conmigo. Así da gusto.

DSC00517Tras otro granizado de mango, nos aprontamos a asistir a su demostración en vivo, y nos agenciamos dos asientos en primera fila. Por suerte piensan en los mínimos detalles, y Ciro pudo oírse por micrófono con headpiece, y ser visto por quienes estaban más lejos, por pantalla grande. Bien ahí.

Cocinó un cau-cau, un guiso que suele llevar papas, guatitas, ají amarillo y hierbabuena. Pero en honor a Chile y su larga costa, lo preparó en vez con róbalo, blanquillo, jaiba, almejas, machas y choritos, además de ají y rocoto. El toque asiático se lo dio con cebollín, y un poco de curry japonés en el aderezo, y leche de cDSC00540oco para aplacar el picor. Usó también edamame, o poroto de soya verde. El proceso fue ameno, explicativo y chistoso, todo un deleite.

La degustación fue con aquellas tres personas que respondieran correctamente la trivia sobre el cau-cau clásico. Se tomaron además preguntas del público. Me quedo con uno de sus pensamientos: la comida debe poder ponerse entre dos tapas de pan. Ciro explicó que a Latinoamérica nos une la salsa, sopeada en carbohidratos. Qué más democrático que el pan, después de todo.

Pero ya es hora de los postres.

DSC00438Hablando de la Vega, estaba también Pasteles Normita, que semana a semana me ha atraído a su stand por sus gigantescas y hermosas tortas y suspiros de limeña de aspecto perfecto, pero que nunca me ‘atrevo’ a probar por culposidad máxima…se viene el momento, porque supe desde el inicio que no podría resistir en esta ocasión. Nos tentamos con una torta de chocolate con menta y un pie de limón exquisito. Creo que le pegaré más visitas desde ahora en adelante, jeje.

DSC00544

DSC00548Asímismo, muchos, pero muchos dulces peruanos, de autor y de origen también. Desde clásicas manzanas confitadas consumidas en toda América, como paletas de chocolate (con personajes!), bombones de licor y galletas con dulce de leche blanco. Probamos los picarones peruanos, con una masa mucho más líquida y aireada, muy muy muy ricos; se sirven con miel licuada con anís y clavo de olor. Damn.

Y compré el bombón más caro de la historia de ever: $1.000 me cobraron por este pequeño chocolatín relleno de ganache con pisco. Rico, y simpático el nombre, pero woooow, qué onda el precio.

Cómo robar un millón de dólares: llévese unos 4 o 5 de estos bombones.

Cómo robar un millón de dólares: llévese unos 4 o 5 de estos bombones.

DSC00489Vimos y disfrutamos además de demostraciones culturales, con bailes y canciones, que con la comida y todo nos hacen pensar ¿por qué nos peleamos tanto? Cómo puede haber diferencias con gente que cocina tan rico…pero eso es tema para otra ocasión.

Nos vemos en el próximo Perú Gourmet!

Salvadora bebida de chicha morada

Salvadora bebida de chicha morada

Nota: Todo lo descrito costó poco menos de $30.000

Un comentario en “La Nenuca en Perú Gourmet!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s