La Dolce Vita: el italiano top de Viña

DSC03239Para celebrar este día del padre, volví a Viña a visitar a mis comandos parentales, quienes me llevaron a su lugar favorito del momento; ese lugar al que uno vuelve y vuelve, aunque ya haya probado todo, porque sabe que no le van a dejar ensartado.

Se trata de La Dolce Vita, lugar que tal vez algunos ubiquen por su local en Vitacura, que es mucho más nuevo (un par de años, tal vez), aunque ya varios afirman que es su versión viñamarina la que vale la pena visitar. Si se anda buscando the real italiano (con dueño italiano, incluso), éste es el local. Y aunque fuimos temprano un sábado, se llenó al toque; es muy popular, y un lugar amigable para turistas, por lo que pude ver.

Es que déjenme hacer un alto acá para comentar que la comida italiana es lo más friendly del planeta. ¿No sabes qué comer? Comida italiana. ¿Necesitas algo del gusto de todos? Comida italiana. ¿Estás en otro país y no te quieres arriesgar con comida local? Comida italiana. Alguien que haga un meme con eso, porfa.

<<Yo tengo una pequeña historia con este lugar: mis papás me llevaron hace años -después de una visita al veterinario donde me dijeron que mi gato posiblemente tenía leucemia-, y pasé la tarde llorando sobre un plato de rissotto…resulta que al final mi gato solo tenía un poco de colesterol alto. Creo que el rissotto estaba bueno, sí.>>

Tomamos una reserva (hágalo, porque como le dije, se llena) y nos pusieron junto a una ventana, para recrear la vista. La única lata es que al rato el sol pasó por ahí dejando estragos. Mi única recomendación al local fue que dejaran las cortinas como móviles, para poder bloquear la luz, y sería.

Al ratito llegaron pancitos, focaccia y grissini, todos super ricos; la canastita es abundante y la cambian sin que haya que pedirlo. Hermoso.

Pedí una primavera sin licor ($3400), un poco dulzona, pero nada mal. Tal vez un poco cara para ser sin alcohol. Mi mamá pidió un bellini, que es champaña con jugo de durazno, ideal para esa hora del día ($3200)

Partimos con un antipasto mixto, una tabla de cecinas, queso y verduras ideal para grupos, que por $8900 nos dejó llenitos. Bastante bien por el precio, porque traía bastantes trozos de diferentes quesos (incluso de cabra, que fue mi favorito), algunos bien fuertes, entre blandos y duros. Ideal con el canastito de pan. Venían también berenjenas, fonditos de alcachofa al aceite de oliva, zapallitos italianos, salames y jamón, además de champiñones salteados y cebollitas acarameladas. Ojo, que la porción es más que suficiente para 3 personas, yo diría incluso 4.

DSC03242

Seguimos con los fondos: unos cannelloni rellenos de espinaca y salsa putanesca para mi mamá, que estaban bastante correctos ($9500). Porción nuevamente abundante, pero no a niveles ridículos, lo cual se aprecia. Mi papá pidió fettucini fruti di mare ($10900), plato por el cual se decanta bien seguido, según supe. Por algo será.

Yo me fui por una pizza Diavola tamaño individual ($7200) -y sí, es bastante grandecita también-; buena, aunque un poco dura la masa para comer con cubiertos, así que tire el decoro por la ventana y cómasela con las manos, como corresponde. Pedí la Diavola porque ya había probado esta variedad en La Serrana y quería comparar. Sin embargo, sorpresa! La de La Serrana tiene salsa, queso, chorizo ibérico y merkén. La de La Dolce Vita, en cambio, le lleva salsa, queso, tocino, pimentón verde y merkén. Se lo comenté al Nenuco y concluimos que una Diavola debe llevar algún tipo de cárnico y ají en copos, como el merkén, y que el resto ya es imaginación del autor. La verdad me gustaron ambas variedades, así que está bien.

DSC03245

De postre mi mamá pidió un Muss Monte Bianco, mousse de chocolate blanco y negro ($4200), que nuevamente viene en una abundante presentación de dos porciones. O al menos mi mamá me aseguró que con una tajada hubiera quedado bien. Lo encontré rico, así que me terminé lo que ella no pudo. Lo que sí fue super duper rico, fue mi panna cotta ($3800), que pedí con salsa de frambuesa, pero es a gusto. Suave, fresca, blandita, no demasiado dulce. Como para volver (¿cuántas veces he dicho eso ya?)

DSC03246Buena atención, aunque un poquito lenta ya que se vieron algo cortos de personal en un momento dado. Es más, el botoncito no sirvió de nada…ah, sí, el botoncito. Déjenme explicarles. Esto es típico de local gringo innovadors, pero en Chile nunca lo había visto hasta que visité este restaurant: tienen una botonera en cada mesa para llamar al garzón o pedir la cuenta. Tras mucho apretar eventualmente llamamos al mijo a la antigua no más y nos explicó que sí había visto el llamado, pero estaban ocupadísimos. Esto es Chile, señores, si algo no resulta, al menos hay una excusa de por medio. Sí resultó cuando llamamos para pedir la cuenta, sosí, y me pareció super útil para reemplazar la gesticulación de manos, donde no se sabe si quieres la cuenta, o un amigo por correspondencia. Bien.

En resumen, a mí me pareció un poquito caro para lo que es, pero vale al menos probarlo una vez; recomiendo la pizza y por supuesto, la panna cotta!

Dónde: La Dolce Vita, Av. San Martín 640, Viña del Mar
Precio: Todo lo mencionado, $58300 (tres personas)
La Dolce Vita Menu, Reviews, Photos, Location and Info - Zomato

2 comentarios en “La Dolce Vita: el italiano top de Viña

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s